El presidente Luis Abinader reafirmó su compromiso con la legalidad en el comercio durante una rueda de prensa celebrada en Santiago. En respuesta a las quejas de sectores comerciales sobre la competencia desleal que alegan proviene de negocios de capital chino, Abinader subrayó que «todas las empresas que operan en República Dominicana deben cumplir las leyes nacionales». Esta declaración se produce en un contexto de creciente preocupación entre los comerciantes locales, quienes han manifestado su descontento ante lo que consideran una falta de regulación adecuada para los negocios extranjeros.

Los reclamos de los comerciantes dominicanos se centran en la percepción de que las empresas chinas están operando bajo condiciones que les permiten ofrecer precios más bajos, lo que, según ellos, afecta su capacidad de competir. Abinader, al abordar esta situación, enfatizó que la legislación dominicana es clara y debe ser respetada por todos, sin importar la nacionalidad del propietario del negocio. «La ley es la ley y todos deben cumplirla», afirmó el mandatario, instando a las autoridades a garantizar un entorno de competencia justa.

Reacciones del sector comercial

Las declaraciones de Abinader han generado diversas reacciones entre los comerciantes. Algunos han expresado su satisfacción por el respaldo del presidente a la legalidad, mientras que otros consideran que las medidas actuales no son suficientes para abordar el problema. José Luis González, presidente de la Asociación de Comerciantes de Santiago, comentó: «Esperamos acciones concretas que respalden estas palabras. La competencia desleal no solo afecta a nuestros negocios, sino también a la economía local».

Además, la situación ha puesto de manifiesto la necesidad de un marco regulatorio más robusto que contemple las particularidades del comercio internacional y proteja a los emprendedores locales. La competencia desleal no es un fenómeno nuevo en la República Dominicana, pero ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente con el aumento de inversiones extranjeras en el sector comercial.

El presidente Abinader también se comprometió a revisar las normativas existentes y a trabajar en conjunto con los sectores afectados para encontrar soluciones efectivas. «Estamos abiertos al diálogo, pero necesitamos que todos los actores del comercio actúen de manera responsable y cumplan con las normativas», agregó el presidente.

En un contexto regional, la situación del comercio chino en la República Dominicana refleja una tendencia más amplia en América Latina, donde varios países han enfrentado desafíos similares. Las tensiones entre comerciantes locales y empresas extranjeras han llevado a gobiernos a implementar políticas de protección al comercio nacional, buscando equilibrar el crecimiento económico con la defensa de los intereses locales.

La administración de Abinader se encuentra ante el reto de equilibrar la atracción de inversiones extranjeras con la protección de los negocios dominicanos. Las acciones que tome en los próximos meses serán cruciales para determinar el futuro del comercio en la isla y la percepción de equidad entre los distintos actores económicos.

Compartir: