El exadministrador del Banco Agrícola, Carlos Segura Foster, ha calificado el decreto 693-24, que establece un arancel del 99% a las importaciones de arroz procedentes de Estados Unidos, como una «metida de pata». En su opinión, esta medida no solo es un error de política comercial, sino que también obliga al Gobierno dominicano a reconsiderar y derogar la disposición para evitar repercusiones negativas en el sector agropecuario.
Segura Foster argumenta que la implementación de este arancel va en contra de los compromisos asumidos por el país bajo el DR-Cafta, un tratado de libre comercio que busca facilitar el intercambio de productos entre los países firmantes. «El Gobierno no tiene de otra que derogar este decreto», afirmó en una conversación telefónica, resaltando que la legislación actual ya había eliminado los aranceles aplicables a las importaciones de arroz.
Repercusiones en el sector agropecuario
El experto en agropecuaria advirtió que el establecimiento de un arancel tan elevado podría generar un desabastecimiento del grano en el mercado local, afectando tanto a los consumidores como a los productores. «La decisión de imponer un arancel del 99% es un golpe directo a la competitividad del arroz dominicano», señaló Segura Foster, quien ha sido un crítico constante de las políticas comerciales que afectan la producción local.
Además, el exadministrador del Banco Agrícola destacó que este tipo de medidas pueden llevar a un aumento en los precios del arroz, un alimento básico en la dieta dominicana. «Si el Gobierno no actúa rápidamente para corregir este error, los más afectados serán los consumidores, quienes verán un incremento en el costo de vida», advirtió.
El contexto de esta situación se enmarca en un panorama donde la producción nacional de arroz enfrenta desafíos significativos, incluyendo la competencia de importaciones a precios más bajos. La implementación de aranceles debe ser cuidadosamente evaluada para no perjudicar a los productores locales que ya luchan por mantenerse a flote en un mercado globalizado.
En resumen, la crítica de Segura Foster al decreto 693-24 pone de relieve la necesidad de una revisión exhaustiva de las políticas comerciales del país. La protección de la producción agrícola debe equilibrarse con los compromisos internacionales y las realidades del mercado, para asegurar un desarrollo sostenible en el sector agropecuario dominicano.