El Gobierno dominicano ha decidido congelar los precios de los combustibles para la semana del 12 al 18 de septiembre de 2026, a pesar de las fluctuaciones en los mercados internacionales. Esta medida, anunciada por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), busca mitigar el impacto de las alzas del crudo, que ha superado los 104 dólares por barril, y del diésel, que ha alcanzado un récord de 6 dólares en Estados Unidos.
Para mantener esta congelación, el Gobierno destinará RD 1,631.5 millones en subsidios, asumiendo así el costo de las alzas en los precios internacionales. Este esfuerzo busca proteger a la población de los efectos de la crisis en el mercado del petróleo, garantizando que los precios de la gasolina, gasoil y gas licuado de petróleo (GLP) se mantengan estables durante esta semana.
Los precios establecidos son los siguientes: la gasolina premium se mantendrá en RD 341.10 por galón, mientras que la gasolina regular seguirá a RD 310.50. El gasoil regular se mantendrá en RD 262.80 y el gasoil óptimo en RD 293.10. Por su parte, el GLP, utilizado en muchos hogares dominicanos, también conservará su precio actual, lo que representa un alivio para los consumidores en medio de la creciente inflación.
Impacto de la medida en la economía local
A pesar de la congelación de precios, otros derivados de los combustibles experimentarán aumentos de hasta RD 15.80 por galón. Esto sugiere que, aunque el Gobierno intenta controlar los precios de los combustibles más utilizados, el efecto de la crisis petrolera global sigue repercutiendo en el mercado local. La decisión de congelar los precios es una estrategia para evitar que los consumidores sientan el impacto inmediato de estas alzas.
El contexto internacional ha sido complicado, con la guerra en Ucrania y la recuperación económica post-pandemia que han llevado a un aumento en la demanda de petróleo. Los precios del crudo han fluctuado considerablemente, lo que ha generado preocupación entre los gobiernos de la región. La República Dominicana, al igual que otros países, enfrenta el desafío de equilibrar la economía local con las realidades del mercado global.
La medida del Gobierno ha sido recibida con alivio por parte de los ciudadanos, quienes han expresado su preocupación por el aumento en el costo de vida. Sin embargo, algunos economistas advierten que los subsidios no son una solución sostenible a largo plazo y que es necesario buscar alternativas que permitan diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
En resumen, el congelamiento de los precios de los combustibles es una respuesta inmediata a la crisis actual, pero plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta política en el futuro. La situación económica global y los desafíos internos seguirán siendo factores clave a considerar en la formulación de políticas energéticas en la República Dominicana.