El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, anunció que no se evaluará para un nuevo periodo en la alta corte, lo que marca el fin de su gestión antes de concluir el año 2026. En una reciente intervención, Molina abordó la política que rodea la selección de jueces por parte del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), afirmando que “todos los partidos políticos han actuado igualito” en este proceso.

Durante su declaración, Molina destacó que la elección de jueces en el CNM ha estado marcada por un enfoque político que trasciende las administraciones. Esta afirmación se produce en un momento en que la independencia judicial es un tema candente en la República Dominicana. “No importa quién esté en el poder, el proceso de selección siempre ha estado influenciado por intereses políticos”, expresó.

El presidente de la SCJ también subrayó que la falta de un cambio significativo en la forma en que se eligen los jueces ha contribuido a la percepción de que el sistema judicial está subordinado a los intereses de los partidos. “La justicia no puede ser un instrumento de los políticos”, añadió, enfatizando la necesidad de reformas que garanticen la independencia del poder judicial y la transparencia en los procesos de selección.

Contexto del Consejo Nacional de la Magistratura

El CNM, encargado de evaluar y seleccionar a los jueces de la SCJ, ha sido objeto de críticas en múltiples ocasiones. La percepción de que los partidos políticos manipulan este proceso ha llevado a cuestionamientos sobre la legitimidad de las decisiones judiciales y su impacto en la confianza pública. En este sentido, Molina instó a una revisión profunda de cómo se llevan a cabo estas evaluaciones, sugiriendo que es esencial establecer criterios más claros y objetivos.

La situación actual del sistema judicial dominicano refleja un contexto histórico de tensiones entre el poder político y el judicial. A lo largo de los años, diversos líderes han prometido reformas, pero pocos han logrado implementar cambios duraderos. La declaración de Molina resuena en un ambiente donde la ciudadanía demanda mayor transparencia y justicia imparcial.

Con su decisión de no buscar un nuevo periodo, Molina deja un legado que invita a la reflexión sobre el futuro del sistema judicial en el país. Su crítica a la politicización del CNM podría ser un llamado a la acción para que los actores políticos reconsideren sus enfoques y trabajen hacia una justicia más independiente y efectiva.

En conclusión, el mensaje de Luis Henry Molina se presenta como un punto de inflexión en la discusión sobre la independencia judicial en la República Dominicana. La necesidad de un cambio en la forma en que se seleccionan los jueces es más urgente que nunca, y la respuesta de los partidos políticos será crucial para determinar el rumbo del sistema judicial en el futuro.

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