El proyecto de ley que busca regular los juegos de azar en la República Dominicana ha tomado un nuevo impulso tras su aprobación inicial por parte de los diputados el pasado 23 de julio. Sin embargo, esta iniciativa perimió, lo que ha llevado a un renovado interés en su discusión y eventual implementación. El diputado Rogelio Alfonso Genao, presidente de la comisión de la Cámara de Diputados que estudió el proyecto, destacó recientemente las novedades que se han introducido en la propuesta.
Una de las principales innovaciones del proyecto es la creación de un registro nacional para las personas que decidan, de manera voluntaria, dejar de apostar. Esta medida busca ofrecer una herramienta de apoyo a quienes enfrentan problemas de adicción al juego, promoviendo así un enfoque más responsable hacia los juegos de azar. Genao enfatizó que “esta es una de las partes más importantes del proyecto, ya que se busca proteger a los ciudadanos y fomentar un ambiente de juego seguro”.
Nuevas regulaciones y control del sector
Además del registro, el proyecto de ley contempla la regulación de las plataformas de apuestas en línea, un aspecto que ha cobrado relevancia en la era digital. Se espera que la normativa establezca criterios claros sobre la operación de estas plataformas, así como mecanismos de supervisión para garantizar el cumplimiento de las leyes. El objetivo es crear un marco legal que no solo regule, sino que también potencie el sector de manera responsable.
El proyecto también incluye disposiciones para la creación de un fondo de prevención que se financiará con un porcentaje de las ganancias de las casas de apuestas. Este fondo estará destinado a programas de educación y prevención de la ludopatía, así como a iniciativas que promuevan el bienestar social. “Es fundamental que parte de los recursos generados por este sector se destinen a la educación y la prevención de problemas asociados al juego”, afirmó Genao.
El contexto histórico de la regulación de los juegos de azar en el país ha sido complicado. A lo largo de los años, diversas iniciativas han fracasado en el Congreso, lo que ha generado un ambiente de incertidumbre en un sector que, a pesar de su potencial, ha operado en gran medida en la informalidad. La nueva propuesta busca cambiar esta narrativa, estableciendo un marco legal que permita la formalización y regulación adecuada de la actividad.
Con la discusión del proyecto de ley en el horizonte, se espera que los legisladores consideren las preocupaciones de diversos sectores de la sociedad, incluyendo organizaciones que luchan contra la adicción al juego. La implementación de esta ley podría marcar un antes y un después en la manera en que se manejan los juegos de azar en la República Dominicana, promoviendo un enfoque más equilibrado y responsable.