El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Román Jáquez Liranzo, ha expresado su firme postura tras la reciente suspensión de las encuestas que se llevarían a cabo para la depuración del registro civil y la renovación de la cédula de identidad, programadas para el 22 de enero de 2026. En declaraciones a la prensa, Jáquez enfatizó que el órgano electoral no se dejará intimidar por presiones externas, afirmando: “La Junta no se arrodilla ni para pedir matrimonio”.
La decisión de suspender las encuestas ha generado un amplio debate en el ámbito político y social del país. Según Jáquez, la medida no implica una debilidad de la JCE, sino más bien una oportunidad para revisar y fortalecer los procesos internos. “Estamos aquí para garantizar la transparencia y la confianza en el sistema electoral”, añadió el presidente de la JCE, subrayando la importancia de mantener la integridad del proceso.
Contexto de la suspensión de encuestas
La suspensión de las encuestas se produce en un momento crítico, ya que el país se prepara para un ciclo electoral que se anticipa complejo. La JCE ha enfrentado críticas en el pasado por la gestión de los registros civiles y la validez de las cédulas, lo que ha llevado a un llamado a la depuración de estos sistemas. La decisión de Jáquez de no ceder ante las presiones refleja una postura decidida en la defensa de la autonomía de la institución.
Además, la JCE ha estado bajo el escrutinio público debido a la creciente desconfianza en el sistema electoral. La suspensión de las encuestas podría ser vista como un intento de la JCE por revaluar sus métodos y asegurar que cualquier cambio a los registros civiles se realice de manera efectiva y sin contratiempos. “Es fundamental que la ciudadanía tenga confianza en el proceso electoral”, manifestó Jáquez, reiterando su compromiso con la transparencia.
La reacción de Jáquez también ha sido respaldada por varios sectores de la sociedad civil que abogan por una JCE independiente y robusta. La presión para realizar cambios en el registro civil y las cédulas ha sido constante, pero el presidente de la JCE ha dejado claro que cualquier decisión se tomará con base en la legalidad y la ética. “No se trata de ceder ante la presión, sino de actuar con responsabilidad”, concluyó.