El empresario del transporte Juan Hubieres ha denunciado públicamente la implicación de agentes de la Dirección Central de Investigación de la Policía (Dicrim) en el robo de 35 televisores en Bayaguana. Estos televisores estaban destinados a ser entregados a medallistas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Hubieres, originario de este municipio de la provincia Monte Plata, afirmó que la banda responsable de este delito ha perpetrado al menos 14 crímenes graves en la zona.

La acusación fue realizada en un video que Hubieres publicó en sus redes sociales, donde expone que los agentes del Dicrim no solo están involucrados en este robo específico, sino que también estarían vinculados a una serie de atracos y otros delitos en la comunidad. «Es inaceptable que quienes deben protegernos sean parte del problema», expresó Hubieres, quien preside el Movimiento Rebelde.

Investigaciones y reacciones

El empresario hizo un llamado a las autoridades para que se realice una investigación exhaustiva sobre sus denuncias. «No podemos permitir que la corrupción se instale en nuestras instituciones», añadió. Según Hubieres, la estructura delictiva no solo incluye a miembros del Dicrim, sino también a civiles que operan en complicidad con ellos.

La denuncia ha generado un fuerte eco en la comunidad de Bayaguana, donde muchos ciudadanos han expresado su preocupación por la seguridad en la zona. La población ha reportado un aumento en la criminalidad, lo que ha llevado a cuestionar la efectividad de las fuerzas del orden en la región. «Es triste ver cómo la delincuencia se ha apoderado de nuestras calles, y quienes deberían protegernos son los mismos que nos roban», comentó un residente que prefirió permanecer en el anonimato.

El caso ha puesto de relieve la necesidad de una mayor supervisión y rendición de cuentas dentro de las instituciones policiales. Históricamente, la relación entre la policía y la comunidad ha sido tensa en varias regiones del país, y este incidente podría agravar aún más la desconfianza hacia las autoridades. La situación en Bayaguana es un reflejo de un problema más amplio que afecta a muchas comunidades en la República Dominicana.

Las autoridades aún no han emitido una respuesta oficial a las acusaciones de Hubieres. Sin embargo, la presión pública está aumentando, y muchos ciudadanos exigen acciones concretas para abordar la corrupción y mejorar la seguridad en sus comunidades. «No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros derechos son pisoteados», concluyó Hubieres, reafirmando su compromiso de luchar por la justicia en Bayaguana.

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