Un operativo de seguridad en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR-XII) La Isleta, en Moca, dejó como resultado cuatro reclusos heridos y el decomiso de drogas y teléfonos celulares. La intervención, realizada la noche del jueves, fue parte de un protocolo de seguridad institucional para combatir el tráfico de sustancias ilícitas y mejorar las condiciones dentro del penal.

La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) informó que el operativo se llevó a cabo alrededor de las 7:30 de la noche en un módulo del segundo nivel del centro penitenciario. Durante la requisa, un grupo de ocho privados de libertad se resistió, lo que provocó una trifulca que resultó en los heridos y la confiscación de varios objetos prohibidos.

Las autoridades lograron incautar sustancias ilícitas, así como teléfonos celulares y otros objetos que no están permitidos dentro del recinto. Este tipo de operativos son comunes en las cárceles dominicanas, donde la violencia y el tráfico de drogas son problemas persistentes que afectan la seguridad tanto de los internos como del personal penitenciario.

Contexto de la situación carcelaria en República Dominicana

La situación en las cárceles dominicanas ha sido objeto de críticas y preocupaciones por parte de organismos de derechos humanos y la sociedad civil. Las condiciones de hacinamiento, la falta de recursos y la corrupción han contribuido a un ambiente propenso a la violencia y al tráfico de drogas. En este contexto, los operativos de requisa son vistos como una medida necesaria para controlar la situación, aunque a menudo resultan en enfrentamientos entre los reclusos y las autoridades.

La DGSPC ha reiterado su compromiso de mantener la seguridad en los centros penitenciarios y de tomar las medidas necesarias para prevenir el ingreso de sustancias prohibidas. Sin embargo, la efectividad de estas acciones sigue siendo cuestionada, dado que los incidentes de violencia en las cárceles continúan siendo una realidad en el país.

Los heridos durante el operativo fueron atendidos de inmediato, y se espera que se realicen investigaciones sobre el incidente para determinar las responsabilidades correspondientes. La situación en el CCR-XII La Isleta es un reflejo de los desafíos que enfrenta el sistema penitenciario dominicano en su esfuerzo por rehabilitar a los internos y garantizar un ambiente seguro para todos.

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