La construcción de la verja perimetral en la frontera dominicana ha demostrado ser una medida efectiva para combatir la migración irregular y reducir los delitos en la zona. El teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, ministro de Defensa, afirmó que la efectividad de esta infraestructura ha superado el 95%, lo que ha generado un impacto positivo en la seguridad nacional.
Fernández Onofre destacó que, donde se han instalado verjas, se ha observado una notable disminución de delitos como el robo de vehículos y otros crímenes asociados. “Si me pregunta si la verja perimetral ha funcionado, le digo que sí, en más de un 95%”, indicó el ministro durante una reciente comparecencia ante los medios. Esta afirmación resalta la importancia de la verja no solo como una barrera física, sino como un elemento disuasivo en la lucha contra la criminalidad.
Impacto en la seguridad y la migración
La verja perimetral se extiende a lo largo de la frontera con Haití, una región históricamente marcada por desafíos en términos de seguridad y control migratorio. La implementación de esta medida ha permitido un mayor control sobre el flujo de personas y mercancías, lo que ha contribuido a la reducción de la migración irregular. Según datos oficiales, la disminución en la cantidad de migrantes que intentan cruzar la frontera de manera ilegal ha sido significativa desde la instalación de la verja.
Además, las autoridades han señalado que la verja ha facilitado la labor de las fuerzas de seguridad, permitiendo una vigilancia más efectiva de la zona. “No hay robo de vehículos, no ha habido asaltos”, añadió el ministro, lo que subraya el éxito de la estrategia en la mejora de la seguridad pública. La verja no solo actúa como un límite físico, sino que también ha mejorado la percepción de seguridad en las comunidades fronterizas.
El contexto de la construcción de la verja perimetral se sitúa en un entorno regional donde la migración y la criminalidad son temas de preocupación constante. La República Dominicana ha enfrentado desafíos significativos en la gestión de su frontera con Haití, un país que ha lidiado con crisis políticas y sociales. En este sentido, la verja se ha convertido en un símbolo de la política de seguridad del gobierno dominicano, que busca proteger su territorio y a sus ciudadanos.
En conclusión, la verja perimetral ha demostrado ser una herramienta eficaz en la lucha contra la migración irregular y la criminalidad en la frontera. Con un impacto positivo en la reducción de delitos y una mejor gestión del control migratorio, esta medida se posiciona como un componente clave de la estrategia de seguridad nacional del país. A medida que se continúan evaluando los resultados, el gobierno dominicano reafirma su compromiso con la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos.