El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, lanzó fuertes acusaciones contra el Gobierno de Estados Unidos, comparándolo con los nazis y señalando que su política hacia la isla es de carácter genocida. Estas declaraciones se produjeron durante un acto político en Pinar del Río, conmemorando el 73 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, un evento crucial en la historia de la revolución cubana de 1959. Díaz-Canel expresó que la estrategia de Washington busca «apropiarse de todo el país», en un contexto marcado por un aumento de la presión estadounidense sobre Cuba.

El mandatario cubano subrayó que la actual situación de la isla es resultado de una larga historia de agresiones por parte de EE.UU., que han incluido sanciones económicas y políticas. «La política de Estados Unidos es una política de exterminio», afirmó, aludiendo a las dificultades que enfrenta el pueblo cubano debido a las restricciones impuestas por el gobierno estadounidense. Esta retórica refleja un sentimiento de resistencia que ha sido parte del discurso oficial cubano durante décadas.

Contexto de las declaraciones

El asalto al Cuartel Moncada, que tuvo lugar el 26 de julio de 1953, es considerado el inicio de la lucha armada que culminó con la revolución cubana. Este evento se ha convertido en un símbolo de la resistencia cubana y es recordado anualmente. En este contexto, Díaz-Canel utilizó la ocasión para reforzar la narrativa de que la soberanía de Cuba está amenazada por las acciones de EE.UU., que según él, buscan desestabilizar el país y controlar sus recursos.

Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos han fluctuado a lo largo de los años, pero han alcanzado niveles críticos en los últimos tiempos, especialmente tras la implementación de nuevas sanciones por parte de la administración estadounidense. Díaz-Canel, al hacer estas comparaciones, busca movilizar el apoyo interno y reafirmar la unidad nacional frente a lo que considera un enemigo común.

Las declaraciones del presidente cubano se producen en un momento en que la isla enfrenta múltiples desafíos, incluyendo una crisis económica exacerbada por la pandemia de COVID-19 y el endurecimiento del embargo estadounidense. La retórica de Díaz-Canel, al evocar la memoria histórica de la revolución, parece destinada a galvanizar el espíritu patriótico y la resistencia del pueblo cubano ante lo que él describe como una amenaza existencial.

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