La judoca Ana Rosa García hizo historia este sábado al conquistar la primera medalla de oro para la República Dominicana en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. En una jornada inaugural llena de emoción, García se proclamó campeona en la categoría de 57 kilogramos tras vencer a la colombiana María Villalba por ippon, asegurando así un lugar destacado para el país en este evento deportivo.
La atleta, oriunda de San Francisco de Macorís, mostró su destreza en el tatami, superando en cuartos de final a la costarricense Jimena Arce y posteriormente a la venezolana Audreys Pacheco. Su victoria por Fusen-gachi en la final, que se registró en un tiempo de 0:00, dejó claro su dominio en la competencia. “Los dominicanos podemos”, expresó Ana Rosa, visiblemente emocionada al recibir su medalla.
Un triunfo que trasciende lo deportivo
El logro de Ana Rosa no solo representa un hito en su carrera, sino también un motivo de orgullo para toda la nación. El presidente de la República, Luis Abinader, se comunicó con la judoca para felicitarla por su hazaña. Durante la llamada, Abinader destacó que su esfuerzo y dedicación han llenado de satisfacción a todos los dominicanos. “Eres un ejemplo de disciplina y compromiso”, le dijo el mandatario, quien se mostró emocionado por el triunfo en casa.
El premio económico de RD$ 300,000 que Ana Rosa recibirá por su medalla será destinado a culminar la construcción de la casa de su madre, un gesto que refleja su humildad y compromiso familiar. “Estoy muy orgullosa y muy contenta de poder ayudar a mi madre”, comentó la judoca, quien ha sido un modelo a seguir para muchos jóvenes en el país.
Este triunfo se suma a la rica historia del judo dominicano, que ha visto a varios atletas brillar en competencias internacionales. Ana Rosa García se convierte en una inspiración, no solo por su éxito en el deporte, sino también por su dedicación a su familia y su comunidad. Su medalla de oro marca el inicio de una competencia que promete ser memorable para la República Dominicana.