La Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Niños en Colegios Privados y Escuelas Públicas, Inc. (FENAPADRES) ha manifestado su firme oposición a un proyecto de ley que permitiría la expansión de bancas de apuestas y otros establecimientos de juegos de azar en las cercanías de escuelas. La entidad, a través de su secretario general, Celestino Contreras, hizo un llamado al presidente Luis Abinader para que frene esta iniciativa legislativa, argumentando que podría tener un impacto negativo en la educación y el bienestar de los estudiantes.
Durante una rueda de prensa, FENAPADRES advirtió que la eliminación o flexibilización de las restricciones de distancia establecidas en la Ley 140-02 podría abrir la puerta a la proliferación de estos establecimientos cerca de los centros educativos. «No podemos permitir que nuestros niños crezcan en un entorno donde el juego y la apuesta sean normalizados», enfatizó Contreras, quien destacó la importancia de mantener un ambiente seguro y saludable para los estudiantes.
Impacto en la comunidad educativa
La preocupación de FENAPADRES no es aislada. Diversos sectores de la sociedad han expresado su inquietud sobre cómo la cercanía de las bancas de apuestas podría influir en la conducta de los jóvenes. Según estudios, la exposición temprana a juegos de azar puede llevar a la normalización de comportamientos de riesgo, afectando no solo el rendimiento académico, sino también el desarrollo emocional de los menores.
La ley en cuestión, que busca facilitar la instalación de estos establecimientos, ha sido objeto de debate en el Congreso. Sin embargo, FENAPADRES sostiene que la salud mental y el futuro de los estudiantes deben prevalecer sobre los intereses económicos de la industria del juego. «Es crucial que el gobierno escuche la voz de los padres y priorice la educación y el bienestar de nuestros hijos», añadió Contreras.
Este tipo de iniciativas legislativas no son nuevas en el país. En años anteriores, se han presentado propuestas similares que han generado controversia y rechazo por parte de organizaciones educativas y comunitarias. La Ley 140-02 fue implementada precisamente para proteger a los menores de la influencia negativa de los juegos de azar, y cualquier intento de modificarla podría ser visto como un retroceso en la lucha por la protección de la infancia.
FENAPADRES ha hecho un llamado a otros grupos de padres y a la sociedad en general para que se unan en la defensa de la educación y la salud de los niños. La entidad espera que el presidente Abinader tome en cuenta sus preocupaciones y actúe en consecuencia, manteniendo las restricciones que han sido fundamentales para salvaguardar el entorno educativo.