El exprocurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, ha criticado duramente la reforma policial que está llevando a cabo el Gobierno, calificándola de frívola y carente de sustancia. Durante una reciente declaración, Domínguez Brito afirmó que la única novedad visible en esta reforma es el nuevo uniforme de la policía, sugiriendo que detrás de su adquisición podría haber intereses económicos ocultos. “Lo que estamos viendo es pura retórica, muchas palabras, pero sin un cambio real en la estructura y funcionamiento de la institución”, expresó.
El exfuncionario no se detuvo ahí y denunció que los ascensos dentro de la Policía Nacional se obtienen a través de pagas y no por méritos. Según sus afirmaciones, esta práctica ha socavado la integridad de la institución, creando un ambiente donde la corrupción y el clientelismo prevalecen sobre la profesionalización y el servicio a la comunidad. “Es inaceptable que en una institución que debe velar por la seguridad de los ciudadanos, los ascensos se compren”, agregó.
Contexto de la reforma policial en República Dominicana
La reforma policial ha sido un tema recurrente en la agenda política de la República Dominicana, especialmente tras el aumento de la criminalidad en los últimos años. El Gobierno ha prometido cambios significativos para mejorar la capacitación y el comportamiento de los agentes, así como para fortalecer la confianza de la ciudadanía en la institución. Sin embargo, las críticas de Domínguez Brito reflejan un descontento generalizado entre sectores que consideran que las medidas implementadas son insuficientes y superficiales.
Domínguez Brito, quien ha sido un crítico constante de la administración actual, enfatizó que la reforma debería enfocarse en aspectos fundamentales como la formación ética y profesional de los agentes, así como en la creación de mecanismos de rendición de cuentas. “Sin una verdadera transformación de la cultura policial, cualquier intento de reforma será simplemente un maquillaje”, concluyó.
La controversia en torno a la reforma policial se intensifica a medida que se acercan las elecciones, con diversos actores políticos y sociales exigiendo cambios profundos y reales en la institución. La opinión de Domínguez Brito se suma a un coro de voces que piden una revisión integral del modelo policial, abogando por un enfoque que priorice la seguridad ciudadana y la protección de los derechos humanos.