Bonnie Brennan, CEO de Christie’s, ha revelado que los coleccionistas jóvenes están dispuestos a pagar más de un millón de euros por objetos icónicos como una guitarra de Jeff Beck. En una reciente entrevista, Brennan destacó la importancia de adaptarse a las nuevas tendencias de compra de esta generación, que prefiere realizar sus adquisiciones a través de plataformas digitales en lugar de las tradicionales salas de subastas. Con más de 260 años de historia, la casa de subastas está en plena transformación para atraer a un público más joven, especialmente en mercados emergentes como Corea del Sur.
La temporada de subastas de mayo en Nueva York dejó claro que el mercado del arte sigue siendo un espacio donde se manejan cifras millonarias. Sin embargo, Brennan señala que el perfil de los compradores ha cambiado. “Los coleccionistas jóvenes son distintos”, afirmó. “Prefieren pujar online desde su teléfono y están más interesados en relojes, joyas y piezas de cultura popular”. Este cambio de enfoque es clave para Christie’s, que busca equilibrar su clientela tradicional con un nuevo grupo de compradores que representa alrededor del 46% de sus nuevos clientes.
Nuevas estrategias para atraer a los jóvenes coleccionistas
La CEO de Christie’s explicó que las subastas de lujo y de cultura popular se han convertido en una puerta de entrada para los nuevos coleccionistas. “Una vez dentro, es más sencillo que acaben echándole un vistazo al catálogo de subastas de arte contemporáneo”, comentó. Este enfoque ha permitido que más del 30% de sus compradores anuales sean clientes nuevos, lo que refleja una evolución en la estrategia de la casa de subastas.
Brennan también subrayó que no se trata solo de atraer a nuevos clientes, sino de ofrecerles opciones más accesibles. “Aunque el valor medio de los lotes supera los 100.000 dólares, la mediana está por debajo de los 10.000”, aclaró. Esto sugiere que hay una variedad de oportunidades para aquellos que desean comenzar a coleccionar sin necesidad de realizar inversiones exorbitantes.
Además de las subastas tradicionales, Christie’s está explorando nuevas formas de involucrar a sus clientes. “No podemos limitarnos a hablar siempre con las mismas personas; tenemos que construir constantemente una nueva base de clientes”, enfatizó Brennan. Esto incluye la venta privada y servicios como la financiación respaldada por obras de arte, que permiten a los coleccionistas acceder a piezas valiosas sin comprometer su liquidez.
En un mundo donde la digitalización y la innovación son esenciales, la visión de Brennan para Christie’s parece clara: anticipar las necesidades de los coleccionistas y adaptar sus servicios a un mercado en constante cambio. “Siempre estoy pensando en cómo podemos aportar valor a la vida de un coleccionista”, concluyó, dejando entrever que el futuro de las subastas podría ser tan dinámico como los propios objetos que se venden.