Las juristas Katia Miguelina Jiménez y Vanahi Bello Dotel presentaron ante el Congreso Nacional una propuesta de reforma al Código Penal que busca tipificar la violencia vicaria como delito específico. La iniciativa se enfoca en ampliar la protección legal contra la violencia doméstica e incluye una modalidad de agresión poco reconocida legalmente en el país: aquella que utiliza a personas cercanas como instrumentos para causar daño a la víctima.
La violencia vicaria representa una forma sofisticada de maltrato en la cual el agresor ataca indirectamente a su pareja mediante el daño a sus seres queridos. En muchos casos, afecta especialmente a los hijos o hijas, quienes se convierten en víctimas colaterales de conflictos entre adultos. La propuesta de las dos juristas reconoce que este tipo de violencia genera consecuencias psicológicas profundas y requiere de un marco legal específico que la aborde como delito autónomo y no solo como parte de la violencia intrafamiliar genérica.
Un vacío legal que requiere regulación específica
La legislación dominicana actual carece de una definición explícita para la violencia vicaria, lo que ha permitido que muchos casos queden sin sanción adecuada o se procese bajo categorías que no capturan la gravedad del hecho. El Código Penal vigente contempla delitos como maltrato y abuso contra menores, pero no establece claramente la responsabilidad cuando el agresor utiliza deliberadamente a terceros para atormentar a su víctima principal. Esta laguna legal ha sido identificada como un problema por expertos en derechos de las mujeres y protección infantil.
La propuesta de Jiménez y Bello Dotel busca cerrar ese vacío normativo mediante una redacción específica que defina la violencia vicaria, sus elementos constitutivos y las penas correspondientes. El proyecto reconoce que esta forma de agresión ocurre frecuentemente en contextos de separación o divorcio, donde uno de los progenitores manipula la relación con los hijos para causar sufrimiento al otro. También incluye casos donde se amenaza, agrede o maltrata a mascotas con el propósito de intimidar o controlar a la pareja.
La iniciativa se enmarca dentro de un movimiento más amplio de reforma penal que busca modernizar la legislación dominicana en materia de violencia de género. En años recientes, el país ha visto un aumento en la conciencia sobre diferentes expresiones de la violencia contra las mujeres, desde el feminicidio hasta formas más sutiles pero igualmente destructivas. La inclusión de la violencia vicaria responde a esa evolución del entendimiento sobre cómo se ejerce la dominación y el control en relaciones de poder desigual.
El proyecto presentado por las juristas debe someterse ahora al proceso legislativo ordinario en el Congreso Nacional. Esto incluye revisión en comisiones especializadas, debates en plenario y, si prospera, la aprobación con mayoría de votos. La propuesta ha generado expectativa entre organizaciones de defensa de derechos de las mujeres y grupos que trabajan con víctimas de violencia doméstica, quienes ven en la tipificación de la violencia vicaria un paso crucial para fortalecer la protección legal en el país.