La Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) confirmó que el avión Gulfstream G-200 con matrícula N318JF perdió su motor derecho apenas tres minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional de La Romana el pasado 7 de junio. La aeronave, operada por Aibonito Aviation LLC, realizó un aterrizaje de emergencia tras más de 40 minutos en vuelo, lo que convierte el incidente en uno de los más críticos registrados recientemente en la aviación dominicana.

Según la cronología de eventos documentada por la CIAA, la nave despegó alrededor de las 19:30 UTC con destino a Austin, Texas, llevando solo dos personas a bordo. Tres minutos después, la tripulación solicitó mantener una altitud de 8,000 pies y un rumbo de 300 grados para «resolver algo rápido», según consta en las comunicaciones con control aéreo. A las 19:37 UTC, los pilotos notificaron que habían perdido o apagado el motor derecho, iniciando así una situación de emergencia que se extendería durante varias decenas de minutos.

La aeronave contaba con suficientes recursos para maniobrar: disponía de cinco horas de combustible y no transportaba mercancías peligrosas, información que transmitió la tripulación seis minutos después de detectar la falla. Sin embargo, entre las 19:45 y 19:48 UTC, cuando fue autorizada a aterrizar por la pista 11, realizó una maniobra de ida al aire cuyas causas aún están bajo investigación. La decisión de los pilotos de permanecer en vuelo adicional obedecía a que «la aeronave estaba demasiado» pesada para el aterrizaje seguro, según los registros preliminares.

La falla del motor como eje central de la investigación

La CIAA concentrará sus esfuerzos en determinar las causas exactas de la falla del motor derecho, considerado el aspecto crítico más relevante del accidente. Este motor es fundamental para el funcionamiento de una aeronave de este tamaño y capacidad, por lo que su pérdida representa un escenario altamente peligroso que requería de una respuesta técnica y operacional precisa por parte de la tripulación.

El incidente refleja nuevamente la importancia de contar con protocolos de emergencia efectivos en los aeropuertos dominicanos. El Gulfstream G-200 es una aeronave de mediano tamaño, utilizada generalmente para vuelos corporativos, y su comportamiento en condiciones de motor único puede ser impredecible dependiendo de variables como peso, velocidad, altitud y condiciones atmosféricas.

La investigación preliminar ya se encuentra en etapa avanzada, aunque los detalles técnicos específicos sobre qué causó la pérdida del motor derecho permanecen bajo análisis de expertos. La CIAA ha indicado que completará su informe final una vez se examinen todos los componentes disponibles de la aeronave y se recopilen declaraciones adicionales de la tripulación y personal de control aéreo involucrado en el evento.

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