Un hombre fue asesinado a tiros este martes dentro de un negocio de repuestos automotrices ubicado en la calle Tamboril del sector Manganagua, en el Distrito Nacional. Las autoridades aún no han identificado a la víctima ni han aclarado los motivos del crimen, que ocurrió en horas de la tarde cuando el establecimiento funcionaba normalmente.
Agentes de la Policía Nacional y personal de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) llegaron al lugar minutos después de los disparos. Los investigadores acordonaron la escena mientras decenas de curiosos se acercaban a los alrededores del negocio, situación común en este tipo de incidentes en la capital dominicana.
Investigación en marcha sin pistas claras
Hasta el cierre de las primeras informaciones, las autoridades no habían establecido un perfil de la víctima ni determinado si el homicidio respondía a un móvil específico. La ausencia de identificación rápida sugiere que el fallecido podría ser una persona sin antecedentes policiales registrados o procedente de fuera del área metropolitana.
El sector Manganagua se ha caracterizado en los últimos años por ser escenario de conflictividad delictiva. Negocios de repuestos, ferreterías y comercios de paso frecuentemente resultan vulnerables a asaltos y confrontaciones entre grupos criminales. Este tipo de establecimientos, por su naturaleza, manejan efectivo y constituyen puntos de referencia en sus zonas, lo que los convierte en blancos recurrentes de delitos violentos.
La modalidad de homicidio registrada este martes en Manganagua se alinea con patrones de violencia observados en comercios del Distrito Nacional durante los últimos meses. Las autoridades no descartaban que pudiera tratarse de un crimen pasional, un ajuste de cuentas o un robo que terminó en tragedia, pero todas estas líneas permanecían abiertas en la investigación inicial.
El modus operandi del crimen —perpetrado en plena jornada laboral dentro de un negocio activo— sugiere que el atacante operaba con cierta confianza o conocimiento previo del lugar. La rapidez con que se ejecutó también plantea interrogantes sobre si hubo participación de más de una persona.
La Dicrim continúa con el levantamiento de evidencia física en la escena del crimen. Los investigadores entrevistarían a empleados del negocio, clientes presentes y transeúntes que pudieran haber visto u oído algo relevante antes de los disparos. Estas declaraciones serían clave para determinar el número de atacantes, el tipo de arma utilizado y la dirección que tomaron tras cometer el homicidio.