El padre de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, el joven ultimado por un disparo en Herrera, denunció que la cúpula policial ordenó al cabo José Francisco Moreta Heredia que se defienda por sus propios medios, abandonando cualquier respaldo institucional al uniformado acusado del homicidio. La acusación revela un quiebre interno en la institución y cuestiona el manejo del caso desde las más altas jerarquías.

Según el relato del padre, autoridades superiores de la Policía le instruyeron al cabo que «se la busque como pueda», frase que interpreta como una orden de desvinculación oficial del caso. «La policía no lo está apoyando, no le tiene abogados; que él se la busque como pueda, que ellos están de nuestro lado», fue la frase que el progenitor de la víctima atribuyó a los mandos policiales tras una audiencia relacionada con el caso.

Esta declaración genera interrogantes sobre la cadena de responsabilidad en la institución. Si se confirma que directivos policiales instruyeron al acusado a resolver su defensa legal de forma independiente, representaría una desatención grave al protocolo institucional en casos de personal uniformado involucrado en hechos de sangre. Típicamente, las agencias de seguridad mantienen representación legal para sus miembros durante procesos judiciales, independientemente del resultado esperado.

Justicia pendiente en un caso de homicidio policial

El padre de Mercado Reyes expresó convicción en que se hará justicia, aunque reconoce la complejidad emocional del proceso. «Preparé mi corazón para verle la cara», indicó tras salir de la audiencia, reflejando la angustia que marca los casos donde agentes del Estado están involucrados en muertes. La familia apunta que el abandono institucional del acusado podría ser una estrategia para deslindar responsabilidades institucionales.

El caso se suma a una serie de incidentes donde miembros de la Policía Nacional han resultado acusados de exceso de fuerza. Las circunstancias exactas del enfrentamiento en Herrera aún permanecen bajo investigación, pero la denuncia del padre evidencia tensiones internas dentro de la institución policial sobre cómo proceder cuando sus propios efectivos son señalados por delitos graves.

La ausencia de respaldo institucional al cabo Moreta Heredia, si se comprueba, también plantea preguntas sobre garantías procesales. Aunque un acusado puede contratar defensa privada, el abandono oficial podría interpretarse como prejuzgamiento dentro de la estructura que lo empleaba, complicando un eventual proceso de apelación o revisión.

Por ahora, la familia de la víctima insiste en que el sistema judicial dominicano debe actuar con independencia de cualquier presión institucional. El caso permanece en desarrollo, con audiencias que definirán los próximos pasos legales contra el uniformado acusado del homicidio.

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