El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 ha registrado un alarmante promedio de 382 denuncias diarias por contaminación sónica en Santo Domingo. Desde el 1 de enero hasta el 23 de septiembre de 2026, se contabilizaron 101,743 reportes, según lo informado por el coronel piloto Randolfo Rijo Gómez durante la transmisión de *LA Agenda Semanal*, que fue conducida por el presidente Luis Abinader.
La contaminación acústica se ha convertido en un problema significativo en la capital dominicana, afectando la calidad de vida de sus habitantes. Las quejas más comunes provienen de ruidos generados por vehículos, fiestas, y actividades comerciales que no respetan las normativas de horarios establecidos. Este fenómeno no solo perturba la tranquilidad de los ciudadanos, sino que también puede tener repercusiones en la salud mental y física de la población.
Impacto en la salud y el bienestar
Los efectos del ruido en la salud son ampliamente documentados. Estudios han demostrado que la exposición prolongada a niveles elevados de ruido puede causar estrés, trastornos del sueño y problemas cardiovasculares. En este contexto, la alta cantidad de denuncias recibidas por el 9-1-1 subraya la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para mitigar esta problemática.
El coronel Rijo Gómez destacó que la institución está trabajando en conjunto con otras entidades gubernamentales para abordar este desafío. “Estamos comprometidos a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y a garantizar que se respeten las normativas de convivencia”, afirmó durante la entrevista. Sin embargo, los esfuerzos deben ir acompañados de una mayor sensibilización de la población sobre la importancia de mantener un entorno sonoro saludable.
El contexto social y cultural de Santo Domingo también juega un papel crucial en esta situación. La vida nocturna activa y las celebraciones son parte integral de la cultura dominicana, pero esto no debe ir en detrimento del bienestar de los vecinos. La implementación de campañas educativas y la promoción de alternativas de entretenimiento que respeten el descanso de los ciudadanos son pasos necesarios para lograr un equilibrio.
En conclusión, el alto número de denuncias por ruido en Santo Domingo es un llamado de atención para las autoridades y la sociedad en general. La colaboración entre el gobierno, las comunidades y los individuos es esencial para crear un entorno más armonioso y saludable. La lucha contra la contaminación sónica debe ser una prioridad, no solo por el bienestar actual, sino también por el futuro de la ciudad y sus habitantes.